Sri Yantra Geometria Sagrada

La geometría sagrada y la mística de la unidad a través de Sri Yantra 

Sri muchas veces precede al nombre de los dioses hindúes, es utilizado como título de respeto y adoración, y es traducido como señor o señora. Pero también se utiliza para designar a la diosa Laksmi.

La primera vez que vi Sri Yantra, también denominado Sri Chakra y Sri Vidya, fue cuando, por un tiempo, trabajamos en las clases de yoga con la diosa Lalita como una de las formas de la diosa Parvati. Esta sadhana nos enseñó que esta encantadora  diosa  es capaz de traer el despertar si se consigue canalizar el deseo. La transmutación de energías sexuales por espirituales es una de las prácticas de las tradiciones tántricas.

Así fue como a través de Lalita Tripurasundari llegamos a este importante yantra muy usado en los rituales y meditaciones del tantrismo Shakta. Sri Yantra no es solo utilizado por esta tradición espiritual, también es considerado por Vaishnavas, Shaivas y Budistas. Cada escuela filosófica interpreta y usa este yantra de forma distinta aunque comparten puntos comunes.

Los yantras son formas geométricas sagradas que sintetizan el conocimiento de diferentes niveles que van de lo humano a lo divino, desde lo físico a lo cósmico.

Uno de los significados de la palabra yantra es “concepción mental” y en este contexto, el yantra es un instrumento capaz de establecer la atención en diferentes estados de consciencia. 

Existen diferentes técnicas para trabajar con estas estructuras simbólicas. Estas prácticas pueden aumentar el conocimiento y la sabiduría del micro y el macro cosmos.

Cuando se usa como técnica de atención, el yogui debe construir mentalmente el yantra de forma detallada y gradual, de dentro hacia fuera, y luego disolverlo a la inversa, o bien de fuera hacia dentro y luego a la inversa. En esa disolución reside el estado de meditación y la vivencia de la unidad (superando la dualidad objeto-sujeto) y la trascendencia de la identificación con la consciencia individual.

Vidya significa conocimiento y Sri Vidya, otra denominación de Sri Yantra, se interpreta como “el más grande de los conocimientos espirituales”. Este Yantra representa la unión mística de Shiva y Shakti como un punto inicial a partir del cual se forman los rayos de la luz suprema de la unidad multiplicándose. Estas líneas de luz que conforman la figura geométrica representan la creación, el camino hacia la manifestación, y también revelan el camino de vuelta al origen.

La manifestación estaba latente en el “sonido” naada del cual apareció el AUM el verbo creador, muchas veces representado en el centro de este yantra. Cada uno de los rayos que conforman Sri Yantra está en relación con alfabeto sánscrito. Por eso la meditación y los ritos devocionales sobre este Yantra siempre vienen acompañados de mantras.

En general, en la filosofía espiritual hindú, la Shakti es considerada la energía, el movimiento y el cambio. Es el poder y la acción de Shiva.

Spanda (contracción y expansión) del universo también se relaciona con Shiva y Shakti

Según el Yoguini Hridaya Tantra los cinco triángulos con el vértice hacia abajo que representan a Shakti hacen referencia a la creación, y los cuatro triángulos que representan a Shiva aluden a la destrucción. Deseo, vida y muerte hacen que la rueda de la existencia gire.

Este yantra, por una parte, muestra el proceso de iniciación espiritual hacia la unión de los opuestos a lo largo de nueve fases, y es en el punto donde el triángulo femenino y masculino forman una exacta estrella de seis puntas representando la unión que culminará en el punto central de esta figura geométrica: bindu.

Este yantra, parte central de Sri Yantra/SriChakra/SriVidya, muestra el triángulo femenino y masculino formando una perfecta estrella de seis puntas. Representa la unión de los opuestos que culminará en el punto central: bindu

Bindu por una parte simboliza el origen de la creación pero también es la puerta a la realidad trascendente.

Post escrito por: Thiferet Ana-  http://yogayconsciencia.blogspot.com/

KINTSUKUROI Y EL SENDERO 23 DEL ÁRBOL DE LA VIDA — Thiferet y el arbol de la vida

Hace mucho que no escribo por aquí… Hace poco empece a leer un libro llamado Kintsukuroi, el arte de curar heridas emocionales, de Tomás Navarro. Está bien, aunque me hubiera gustado saber más sobre el arte con el que titulaba el libro, aun así me dio ganas de indagar más en el Kintsukuroi y me recordó a la meditación del sendero 23 del árbol de la vida descrito en Los Senderos Brillantes de Dolores Ashcroft-Nowicki. Así es como nace esta entrada y la intención de relacionar todas estas ideas.

Al sendero 23 le corresponde la letra hebrea MEM, que significa agua, y la carta del tarot del Ahorcado. En la presentación del sendero de dicho libro aclara que esta meditación está pensada para el ascenso por el árbol, y cito textualmente: “Si tuviera que elegir un símbolo para este sendero, elegiría un cacharro de arcilla”. Según la Wiki el Kintsukuroi es una técnica de origen japonés para arreglar fracturas de la cerámica con barniz de resina espolvoreado o mezclado con polvo de oro, plata o platino. Forma parte de una filosofía que plantea que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto y deben mostrarse en lugar de ocultarse, incorporarse y además hacerlo para embellecer el objeto, poniendo de manifiesto su transformación e historia.

En la meditación de dicho sendero introduce a Khum, un herrero divino, antiguo Dios Egipcio, que moldea los cuerpos de los hombres con arcilla para que el Dios Ptah los llene con el aliento de vida. En el trascurso de dicha meditación, el herrero divino moldea al que medita y lo cuelga boca abajo dentro de un gran horno en el que el fuego, que en realidad es una intensa luz, hará arder la escoria y mostrará nuestras debilidades e impurezas en cada una de las grietas que salen en esa cascara de barro. Para la reparación que hay que hacer en este lugar se nos dan dos elementos, el fuego y el agua.

En el otro libro citado arriba encontré una bonita historia sobre Sokei, al que se le rompió una pieza de cerámica muy querida. En el capítulo Conecta con tu fortaleza emocional de dicho libro encontramos esta entrada: “Sokei se secó las lágrimas. Abrió los ojos y esbozó una tímida sonrisa. Por fin se sentía fuerte, por fin se sentía seguro como para empezar a recomponer el cuenco. “No importa lo ocurrido – Se dijo. – Lo que realmente importa es lo que ocurrirá a partir de ahora.””

A lo largo de este libro encontramos muchas ideas para comprender y afrontar el dolor emocional; en otro de sus capítulos descubrí el termino japones ikigai, tu motivación y razón para vivir.

Entrada mucho más extensa. te invito a seguir el enlace para completar la lectura –> KINTSUKUROI Y EL SENDERO 23 DEL ÁRBOL DE LA VIDA — Thiferet y el arbol de la vida